miércoles, 6 de junio de 2012

Breves: Gran Ganancia


"Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a éste mundo, y sin duda nada podremos sacar. Asi que teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto." 1 Timoteo 6:6-7

Cuando leí éste versículo reflexioné sobre el significado de la piedad y lo relacioné a la santidad, esa condición de separación y purificación en la que permanece la vida del Cristiano. Pero me llamó la atención cómo el apóstol Pablo añade más valor a ésta virtud colocándola al lado del contentamiento. El contentamiento como evidentemente lo indica es ese estado de satisfacción y agradecimiento del alma, y el diccionario de la Real Academia Española, lo define como: alegría y/o satisfacción.
Entonces, ¿está el apóstol Pablo sugiriendo que puede haber piedad sin contentamiento? Parece que asi es.
Cuando enfocamos nuestros ojos en las cosas del mundo y buscamos a Dios sólo por los bienes materiales o dones temporales que pueda darnos, no estamos haciendo otra cosa que practicando una religión vacia, una aparente piedad que es incapaz de hallar gozo sólo en Cristo. Pablo dice que estemos contentos con la provisión necesaria para cada día, que mayor que cualquier riqueza temporal, GRAN GANANCIA es la piedad acompañada de un corazón agradecido, contentamiento.
Es posible que ignorando la salud del alma, carguemos nuestra vida con una religión muerta, una ley externa que no permita al Evangelio de la gracia de Dios trasformar los apetitos y anhelos de nuestra carne,  y continuemos en un estado terrenal de codicia y descontento. La verdadera santidad viene acompañada de una actitud de gratitud al Señor, la gratitud propicia el gozo, el gozo verdadero es esa alegría en las pruebas, en la tribulación, es la satisfacción en la obra de Cristo,  es un contentamiento pleno en la salvación, un pasaporte a una vida que emana pureza y alegría, una vida llena de esperanza, con los ojos puestos en el Reino de Dios, y que produce un verdadero fruto que es evidente a Dios y a los hombres.