viernes, 28 de diciembre de 2012

Gratitud, Devoción y Alabanza: ¡Mi Resolución para el 2013!

Nuestra Primera Navidad, 2012
"Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.  El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin..." (Isaías 9:6-7a)


Que preciosa se vuelve esta época del año cuando conmemoramos en nuestras mentes y corazones el nacimiento de nuestro Salvador, Cristo Jesús.  
Ésta ha sido la primera Navidad que paso fuera de "casa" en un país muy muy lejano. Los sueños de una "blanca Navidad" como dice la famosa canción navideña no se me cumplieron este año aunque tuvimos alerta de que una nevada nos azotaría la noche del 25, pero la nieve decidió dar una vuelta alrededor de nosotros y privarnos de su blanca cobertura. No voy a mentirte, yo soñaba una blanca Navidad, levantarme el 26 y ver por mi ventana el patio cubiertito de una colcha blanca; pero el Señor tenía otro plan en mente. 
Esta Navidad no fue blanca para mi, pero si ha sido muy especial. El año que esta terminando estuvo tan lleno de eventos y bendiciones que me he detenido innumerables veces a pensar y a agradecer a Dios por todo lo que me ha regalado este año, ¿Cómo puedo quejarme por no haber tenido una blanca Navidad? ¡De hecho, hace un par de semanas atrás Josh y yo anunciamos por Facebook que el Señor nos ha regalado la dicha de ser padres! ¡Sí! Esperamos la llegada de nuestro primer bebé en Junio. No podemos estar más contentos y expectantes, la noticia de este bebé si que cierra con broche de oro éste año para nosotros. ¡Dios es tan bueno!

Con la celebración de Acción de Gracias, el Señor me ayudó a enfocar mis ojos en Él como ese Gran Regalo que inspira todas las acciones de gracias posibles en los corazones de los Cristianos. Con ese "entrenamiento" re-enfocando mis ojos en Jesús, Él se ha mostrado como ese Primer y más precioso regalo de Navidad que la humanidad jamás haya podido recibir, El Salvador del mundo, el Príncipe de Paz. 

Y si que ha sido una linda experiencia compartir con mi nueva familia Estadounidense en estas fiestas, conocer nuevas caras, nuevos "primos" y "tíos", recibir presentes, e intercambiar sonrisas y recetas, visitar amigos, cantar himnos en la iglesia, comer pavo...mucho MUCHO pavo, jamón, pure de papas, maíz, y el montón de ricos platillos que acompañan la cena navideña Norteamericana ¡Que pena, mi intención no es antojarte!... todo ha sido una maravillosa bendición del Señor; pero la verdad es que lo más hermoso de estas Navidades ha sido el poder REcuperar el sentido de la Navidad en mi corazón, esto no lo digo a la ligera ni con el afán de sonar muy religiosa o piadosa. ¡El ES Suficiente!

Tal ves al leer esto puedas estar pensando que para mi es muy fácil decir que Cristo es suficiente después de haber mencionado todas esas otras cosas recibidas; pero lo contrario es la verdad, ¿conoces ese versículo que dice, " no me des pobreza ni riqueza; dame a comer mi porción de pan, no sea que me sacie y te niegue, y diga: ¿Quién es el SEÑOR?..." Si hay algo que he experimentado en mi propia vida en el último año es esa batalla contra la naturaleza carnal que se acomoda en las bendiciones y vacila en buscar al Dador de ellas. 

Por eso no sería justo con Dios que yo no le agradeciera  a Él públicamente por sus bendiciones ni que compartiera contigo las obras de misericordia que él ha mostrado para conmigo, y de eso es que esto se trata, de agradecerle a Él por lo que ha hecho y dar testimonio de Su benevolencia. Espero que esto provoque tu corazón a alabar al Señor también por las cosas que Él te ha dado en este año, aunque tú y yo podamos estar atravesando distintas etapas en nuestras vidas. Yo quiero hoy afirmar tu corazón en ésta importante verdad: Un corazón agradecido es el remedio contra el descontentamiento. Si eres una hija de Dios debes saber que Él está contigo en todo tiempo, él esta orquestando tu vida de manera especial y específica, y tiene tu mejor bien en Su mente. O permíteme decirlo de esta manera: Sean cuales sean tus actuales circunstancias, ellas no determinan cuanto Dios te ama, ellas no son un indicador o barómetro del amor de Dios por ti, las circunstancias son sólo parte de la vida, y la permanencia del amor de Dios en tu vida no varia según tus circunstancias. El te ama, y El desea lo mejor para ti. Tenlo por seguro. 

Jesús es la demostración mayor de su amor por ti. Él es el Regalo mayor. Pero a veces aunque entendemos esto con nuestras mentes no logramos abrazarlo con nuestros corazones, y decimos algo como: "yo entiendo que Jesús es el mayor regalo, pero aunque lo deseo, no logro verme satisfecha con saber esto, yo anhelo otras cosas que Dios no parece querer traer a mi vida." Dios mismo ha colocado esos anhelos en nuestro corazón, por eso es que ellos no están diseñados para competir con nuestro amor por Él. Deseamos casarnos, tener un matrimonio feliz, tener hijos, una bonita familia, una carrera promisoria, salud y todas esas cosas, y Dios se deleita en darlas a Su creación. Por eso sigue esperando en Él por estas cosas, sigue llevando tus peticiones delante de Su altar descansando en Sus promesas y tiempo perfecto. Pero no nos confundamos. Ninguna de esas cosas vienen a nuestra vida como resultado de nuestro buen comportamiento o desempeño, tampoco son la recompensa de las "niñas buenas y piadosas." La Biblia no nos enseña esto, pero sí nos enseña a confiar en Él obedeciendo Su palabra y creyendo que no importa cual sea la etapa o circunstancias de nuestra vida, ésta tiene el constante propósito de ser vivida enteramente para Él. 

No mal-interpretemos a la mujer virtuosa, ella no es una mujer casada con esposo e hijos, es cierto que Proverbios 31 describe las virtudes de esta mujer dentro del contexto del matrimonio, pero lo opuesto es la verdad pues cuando leemos cuidadosamente esta porción de las Escrituras entendemos que la madre del rey Lemuel está aconsejando a su hijo sobre qué cosas debe él buscar en su futura esposa, esto nos da a entender que ésta mujer virtuosa está soltera por el momento. ¡Sorpresa!? La mujer virtuosa, que teme al Señor, es una mujer PUNTO. Soltera, casada, joven, adulta, eso no es relevante, Dios te ha llamado a ti y a mí a perseguir ser mujeres de virtud que se deleiten en El siempre. La meta no es cambiar de estado, la meta es ser una mujer de virtud ahora. Y todo esto lo digo para animarte a ti, a mi, y a las demás que puedan leer este blog a que hagamos que nuestra resolución para el nuevo año sea el amar al Señor por sobre todas las cosas y ser esas mujeres de piedad y virtud que estamos llamadas a ser en cada etapa de nuestras vidas; casadas, solteras, madres, tías, hermanas, abuelas, jóvenes o adultas. ¡Alabemos al Señor por sus misericordias en este año que se acaba y vivamos enteramente para Él en este año que comienza!
¡Bendice, alma mía, al SEÑOR, y bendiga todo mi ser su santo nombre. 
Bendice, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades;

el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión;

el que colma de bienes tus años, para que tu juventud se renueve como el águila.
El SEÑOR hace justicia,
y juicios a favor de todos los oprimidos.
Compasivo y clemente es el SEÑOR,
lento para la ira y grande en misericordia.

No contenderá con nosotros para siempre,
ni para siempre guardará su enojo.
No nos ha tratado según nuestros pecados,
ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades.

Bendecid al SEÑOR, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su dominio. Bendice, alma mía, al SEÑOR!
Salmo 103




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