lunes, 15 de noviembre de 2010

La Mujer de Hoy



Esta es una acertada y sencilla reflexión para la mujer de hoy hecha por una querida hermanita en Cristo. Gracias Ruthy ♥

 ¿Has notado como las mujeres de hoy viven sus vidas y hacia donde las están guiando eventualmente sus acciones y elecciones? 

Las mujeres que viven vidas mundanas no están esperando en la esperanza de ver algún día a Jesús en el cielo, por el contrario procuran satisfacer sus deseos y caprichos egoístas. Aquellas que se contentan con hacer buenas obras nunca sabrán lo que significa tener verdadero consuelo y felicidad a menos de que estén satisfechas en trabajar para Cristo. Sin embargo, aquellas que se esfuerzan por satisfacer al SEÑOR no son solo una bendición a todos los que las conocen, sino que son atesoradas por mucho por Aquel que es glorificado en todo lo que ellas hacen. Las mujeres que manejan sus propios caminos y buscan realización en asuntos terrenales, nuca experimentaran verdadera satisfacción a menos que tomen la decisión de que Cristo reine en sus corazones.
Las mujeres que son del mundo, viven vidas donde ellas mismas son la prioridad cuando no tienen a Jesús como ejemplo de dirección. Estas mujeres intentan satisfacerse a si mismas en sus placeres pero están sin esperanza mientras permiten que las tentaciones y los deseos sensuales entren a sus corazones. En su forma de vestir, el egoísmo y la vanidad son retratadas causando atención innecesaria hacia si mismas. En 1 Pedro 3:3-4, Pedro dice, "vuestro atavío no sea el externo...sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." A causa de sus fervientes impulsos por las cosas terrenales, ellas son incapaces de ver el verdadero valor de esas palabras.

Maria Antonieta (la reina de Francia durante 1774-92) es un ejemplo de una mujer a quien no le importaba nadie mas que ella misma, y fue así condenada a muerte por su propio pueblo a causa de sus inconsideradas y desinteresadas costumbre hacia su país. Podemos ver de esta ilustración los peligros y locuras de una vida narcisista sin Dios.

Hay también las mujeres que buscan hacer obras buenas por otras personas. Susan B. Anthony (1820-1906) fue la líder del movimiento de los derechos de la mujer, una abolicionista, y una gran defensora de la Ley de Templanza. Ella era obviamente una mujer de talento significativo y admirada por muchos, ¿pero podía ella decir verdaderamente que su gozo era sincero sin conocer a Cristo como su Hacedor?

El SEÑOR ordena a las mujeres hacer buenas obras, pero cuando ellas no tiene fe en El, sus esfuerzos son infructuosos. Las mujeres pueden dejar impresiones favorables, pero cuando ellas no tienen esperanza en el Señor, no logran mayor cosa.

Finalmente, hay mujeres que han escogido vivir para el SEÑOR y servir a otros con su tiempo y energía. Ellas ven sus roles como mujeres aquí en la tierra para servir a Cristo en todo lo que ellas hacen. Estas mujeres que viven para el SEÑOR, al dedicarse completamente a El, son preciosas y excepcionales joyas. En 1 Timoteo 2:9-10, Pablo le dice a las mujeres que es importante que se "atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia..." así "...como corresponde a mujeres que profesan piedad--con buenas obras." Mujeres como Dorcas, Febe y Lidia, son solo unos de los muchos ejemplo de los que Pablo escribe y a quienes expresa su aprobación por sus devotos caminos al SEÑOR. Paz y gozo reinara en sus corazones mientras ellas buscan al SEÑOR en fe.

Hemos visto, que aunque las mujeres estén envueltas en sus propios caminos o vivan moralmente sin fe, aún hay esperanza para aquellas que quieren seguir al SEÑOR al aceptarle a El como su Salvador.

Quisiera ahora dejarte con una palabra de Pablo en Tito 2:11-14, "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."

¡Que seas bendecida por estas palabras de consuelo y que de todo tu corazón tomes la decisión que puedas estar enfrentando sobre que camino debes tomar!
 

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